miércoles, 15 de julio de 2009



Una carta que jamás enviaré... que no volveré a leer... que no escribiré en su totalidad... que no existirá más... que no recordaré... una carta que escribiré ahora, hoy; quizás cuando no es el día indicado para decir todas las cosas que replican en el alma. Quizás no sea el mejor día para llegar hasta donde es y contar de los múltiples instantes en que le recuerdo con un sentimiento infinito y profundo de ternura y dolor. No está y no estará... cuanto lo siento de veras cuanto lo siento! . Fui muy feliz y ahora me hace muy feliz, saber que ha alcanzado sus sueños y que sonríe a la vida... me hace feliz saberle feliz.
Y para mi? Es el momento de dejar de correr tras nostalgias y melancolías de ayeres que jamás retornarán. Es hora de retomar mi vida y olvidar... hora de no escribir más. Hora de dejar de encontrar en cada silencio motivos para retomar su nombre tallado en mis sentidos, hora de respirarme y ser feliz por mí y... tengo que olvidar acaso las sonrisas que por él existieron? Olvidar los momentos de confesión de mutuos secretos, de risas de vida y llantos de adioses? tengo que olvidarle... no no voy a olvidar jamás que un día se me regalaron infinitos momentos de felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cada vez que sientas que te rodea el viento permitiéndote soñar... da gracias al universo.
Cada vez que sientas que en tus sueños vuelas al infinito y respiras luz... da gracias al universo.
Cada vez que mires a tu alrededor y sientas que algo nuevo lo reviste, te maravillas y suspiras... da gracias al universo.
Contigo la luz que otorga una sonrisa.